La primera aparición de la Virgen María, a Maria do Carmo, tuvo lugar el día 2 de mayo de 1994. A Edson Glauber, su hijo, el día 31 de mayo de 1994, mientras él y su madre, rezaban el rosario en casa. Desde entonces la Virgen, San José y Jesús continúan transmitiendo mensajes y oraciones para difundir la devoción en todo el mundo a sus tres Sagrados Corazones.

Los mensajes originales están expuestos en portugués en:

As aparições da Virgem Maria no Amazonas

martes, 13 de febrero de 2018

13 de febrero de 2018 - Italia
Lectura indicada por el Señor

Hoy, Jesús me dio una lectura para que la meditemos. Esta palabra es para los incrédulos y para las personas que no desean mudar y convertirse de su mala vida. ¡Mudemos el rumbo de nuestras vidas: penitencia, penitencia, penitencia!
Edson Glauber

Lectura para meditar: Ezequiel 14, 12-23  



“12.La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos: 13.Hijo de hombre, si un país peca contra mí cometiendo infidelidad, y yo extiendo mi mano contra él, destruyo su provisión de pan y envío contra él el hambre para extirpar de allí hombres y bestias, 14.y en ese país se hallan estos tres hombres, Noé, Daniel y Job, ellos salvarán su vida por su justicia, oráculo del Señor Yahveh. 15.Si yo suelto las bestias feroces contra ese país para privarle de sus hijos y convertirle en una desolación por donde nadie pase a causa de las bestias, 16.y en ese país se hallan esos tres hombres: por mi vida, oráculo del Señor Yahveh, que ni hijos ni hijas podrán salvar; sólo se salvarán a sí mismos, pero el país quedará convertido en desolación. 17.O bien, si yo hago venir contra ese país la espada, si digo: «Pase la espada por este país», y extirpo de él hombres y bestias, 18.y esos tres hombres se hallan en ese país: por mi vida, oráculo del Señor Yahveh, que no podrán salvar ni hijos ni hijas; ellos solos se salvarán. 19. O si envío la peste sobre ese país y derramo en sangre mi furor contra ellos, extirpando de él hombres y bestias, 20.y en ese país se hallan Noé, Daniel y Job: por mi vida, oráculo del Señor Yahveh, que ni hijos ni hijas podrán salvar; sólo se salvarán a sí mismos por su justicia. 21.Pues así dice el Señor Yahveh: Aun cuando yo mande contra Jerusalén mis cuatro terribles azotes: espada, hambre, bestias feroces y peste, para extirpar de ella hombres y bestias, 22.he aquí que quedan en ella algunos supervivientes que han podido salir, hijos e hijas; y he aquí que salen hacia vosotros, para que veáis su conducta y sus obras y os consoléis de la desgracia que yo he acarreado sobre Jerusalén, de todo lo que he acarreado sobre ella. 23. Ellos os consolarán cuando veáis su conducta y sus obras, y sabréis que no sin motivo hice yo todo lo que hice en ella, oráculo del Señor Yahveh." 
12 de febrero de 2018 - Italia
Mensaje de María

Amados hijos míos, rezad, reparad los terribles pecado que se cometen en el mundo. Es la hora de volver a Dios. Es la hora de decidirse por el reino de los cielos.
¡Pobre, Roma!... ¡Pobre, Nápoles!... Penitencia, penitencia. ¡Todavía hay tiempo!... Convertíos y volved a Dios, pues Él ya fue ofendido demasiado.
Yo estoy aquí con mi Corazón en la mano para ofreceros a todos amor, protección y gracia, para atraer así, la mirada misericordiosa de mi Hijo Jesús. Italia, basta de pecados. Basta de ofensas al Señor. Dios te llama a Él.
Retornad a vuestras casas con el propósito de mudar de vida, de querer ser verdaderamente de Dios. A todos os bendigo: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!


La Santa Madre estaba muy triste y me mostró acontecimientos dolorosos ocurriendo en Italia que hicieron sufrir mucho a mi corazón. Reparación, reparación, reparación. ¡Penitencia, penitencia, penitencia! He aquí su pedido maternal, he aquí su dolorosa súplica. Que puedan realmente sus hijos e hijas escuchar esta suplicante llamada, acogiéndola con más fe, amor, con espíritu de conversión y de mudanza de vida.  
11 de febrero de 2018 - Italia
Mensaje de María

¡La paz amados hijos míos, la paz!
Hijos míos, yo vuestra Madre, os amo y os llamo a Dios. Escuchad mi llamada a la conversión y a la oración. Es Dios quién os llama por medio de mí.
Este es el tiempo para que vosotros abráis vuestros corazones a su amor Divino, para que podáis recibir en profundidad luz y gracia, paz y amor.
Hijos míos, no os desaniméis. No os alejéis de mí ni de mi Hijo Divino. Hace mucho tiempo que sufro por cada uno de vosotros, por vuestro bien, por vuestra felicidad y no me canso de llamaros al camino justo que lleva hasta el cielo.
Rezad mucho, hijos míos, para ser de Dios. Sin oración vuestros corazones no pueden pertenecer plenamente a mi Hijo Jesús. Sin oración vuestras vidas y vuestras familias no pueden tener fuerzas  para vencer las tinieblas en que satanás os envuelve cada día alejándoos de Dios.
Rezad para vencer todo mal y la propia voluntad. Rezad para ser de mi Hijo con todo vuestro ser. Tiempos difíciles llegarán más fuerte y muchos se alejarán del camino de la verdad, pues muchos guías ciegos están guiando a otros ciegos, como os dijo mi Hijo Jesús y ambos están siguiendo el camino que lleva al fuego del infierno.
Pedid la misericordia de Dios para la humanidad desagradecida. Pedid perdón por vuestros pecados. Quién no desea abrir su corazón corre el peligro de ser llevado por la ola de errores y de falta de fe que llevarán a muchos lejos de Dios.
Abrid los oídos para comprender los tiempos y los acontecimientos que Dios os reveló hace mucho tiempo en su Palabra Eterna.
Acoged mi amor en vuestras vidas y así, muchas gracias descenderán al cielo sobre vosotros y sobre vuestras familias.
Retornad a vuestras casas con la paz de Dios. Os bendigo a todos: en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!


La Santa Madre dijo, antes de partir, que en la Fiesta del Santo Rostro, martes antes del miércoles de ceniza, su Hijo Divino viene a bendecir al mundo y de modo particular a todos sus hijos e hijas enfermos del alma y del cuerpo y que rezáramos por la curación de todos ellos.

domingo, 11 de febrero de 2018

10 de febrero de 2018 - Italia
Mensaje de María

¡La paz amados hijos míos, la paz!
Hijos míos, yo vuestra Madre, vengo del cielo para pediros: amor, conversión, perdón y penitencia.
Hijos, abrid vuestros corazones al amor. El amor eterno es mi Hijo Jesús. Él puede curar vuestros corazones, vuestras almas y vuestras vidas.
Este amor transforma todo y salva todo, salva a aquellos que se entregan a Él con el propósito de dejar todo aquello erróneo para seguir su llamada de santidad.
Hijos míos, rezad, rezad, rezad mucho. La oración puede mudar todo y puede apartar muchos males y peligros lejos de vosotros y de vuestras familias.
Yo os estoy llamando a Dios. Escuchad mi llamada de Madre ahora. Permitid ser vuestra guía, escuchando y viviendo lo que yo os hablo.
Renovad vuestros buenos propósitos confesándoos y arrepintiéndoos de vuestros pecados. Yo estoy y estaré siempre a vuestro lado para ayudaros a seguir el camino seguro que lleva a mi Hijo amado.

Hijos, acordaos: yo os amo, yo os amo, yo os amo. Retornad a vuestras casas con la paz de Dios. A todos os bendigo: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén! 
9 de febrero de 2018 - Italia
Mensaje de María

¡La paz amados hijos míos, la paz!
Hijos míos, yo vuestra madre, vengo del cielo para pedir oración, conversión y paz. No permitáis que vuestras familias sean alejadas de la presencia de Dios, por falta de oración y de arrepentimiento sincero de vuestros pecados.
Acoged mi llamada de amor y de mudanza de vida. Acoged en vuestros corazones mi amor maternal y llevadlo a todos vuestros hermanos.
Hijos míos, el mundo está caminando en dirección al gran abismo de la condenación eterna. Interceded por la conversión de vuestros hermanos que todavía no se decidieron por la mudanza de vida y conversión diaria.
Muchas almas se encuentran ciegas espiritualmente porque dejaron al Señor y a su Santa Ley de lado. El Santo Rostro de mi Hijo nuevamente es ultrajado y herido a causa de las infidelidades y frialdad de parte de muchos de mis hijos.
Acoged mi invitación a la oración y a la reparación, hijos míos. Aprended a unirse a mi Hijo Divino y delante de su Cruz suplicad el perdón y la misericordia para los pecadores ingratos.
Volved, volved a Dios. Abrid vuestros oídos para escuchar las palabras que mi Hijo me permite comunicaros. Abrid vuestros corazones para que podáis acoger su amor Divino, que Él os concede, por medio de mi Inmaculado Corazón.
Hijos míos, recordad: nada en este mundo se compara con la vida eterna. No os dejéis engañar. Nos os engañéis con aquello que nos os puede dar la paz. Solamente Dios, hijos míos, solamente Dios y su amor no pasan jamás. Gracias por vuestra presencia aquí una vez más. Retornada a vuestras casas con la paz de Dios. Os bendigo a todos: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!
8 de febrero de 2018 - Italia
Mensaje de Jesús.

¡Mi paz esté con vosotros!
Mis pequeños, yo vengo del cielo con mi Madre Santísima para deciros: no pequéis más. No pequéis más. No pequéis más. ¡No pequéis más! Volved, volved a mi camino santo si deseáis tener un día la vida eterna. Alejaos de todo aquello que no agrada a mi Divino Corazón. Aprended a renunciar al mundo para ser míos por completo.
Yo os estoy llamando desde hace mucho tiempo, por medio de mi Santísima Madre, mas todavía no fui oído. Mi Madre amada muchas veces no es bien acogida y oída, porque muchos corazones se tornaron duros como piedra y sin vida. Quién no se decide por la vida de santidad ahora, puede que no tenga la misma oportunidad el día de mañana.
Esta es la hora de convertirse y de aprender a ser buenos. Renunciad a vuestra propia voluntad, para que mi Divina Voluntad os envuelva totalmente y os haga ser uno solo conmigo, unidos a mi Corazón.

Rezad como mi Madres os pidió muchas veces. Ella os guiará siempre a Mí. No seas insensible y sordo a su voz. Vuelve, reza y repara, porque el tiempo difícil está llegando. Rezad, rezad, rezad. A todos os bendigo: en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!

sábado, 10 de febrero de 2018

7 de febrero de 2018- Italia
Mensaje de la Virgen María.
Hoy apareció la Sagrada Familia. Ella estaba acompañada de San Miguel, San Gabriel y San Rafael, San Gabriel  de la Virgen Dolorosa, Santa Gemma Galgani y Santa Teresa del Niño Jesús. Nuestra Santa Madre nos dio el siguiente mensaje:

¡La paz amados hijos míos, la paz!
Hijos míos, yo vuestra Madre, os amo y estoy aquí con mi Hijo Divino y San José para bendecir vuestras familias y daros la paz.
Hijos míos, el tiempo pasa. Vuestras vidas en este mundo deben ser una eterna alabanza a Dios, vuestro Padre. Abrid vuestros corazones a su amor santo, porque este amor cura vuestros corazones, vuestras almas y os trae la paz.
Dedicaos al reino de los cielos, reino que mi Hijo preparó para cada uno de vosotros. Que cada respiro vuestro, que cada batido de vuestros corazones sea siempre hecho para la honra y gloria de Dios, para alabar su eterna misericordia que os permite estar aquí para escuchar este mensaje mío maternal y para recibir mi bendición.
Acordaos hijos míos, todo en este mundo pasa, mas solo Dios y su amor permanecen para siempre.

Rezad el rosario todos los días, arma poderosa y eficaz contra el poder de las tinieblas que os hace merecer las gracias del cielo y entrar, cada vez más, dentro del Sagrado Corazón de mi Hijo Jesús. Gracias por vuestra presencia. Retornad a vuestras casas con la paz de Dios. Os bendigo a todos: en  nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!