La primera aparición de la Virgen María, a Maria do Carmo, tuvo lugar el día 2 de mayo de 1994. A Edson Glauber, su hijo, el día 31 de mayo de 1994, mientras él y su madre, rezaban el rosario en casa. Desde entonces la Virgen, San José y Jesús continúan transmitiendo mensajes y oraciones para difundir la devoción en todo el mundo a sus tres Sagrados Corazones.

Los mensajes originales están expuestos en portugués en:

As aparições da Virgem Maria no Amazonas

domingo, 16 de septiembre de 2018

15 de septiembre de 2018


Manaus, Amazonas

Mensaje de María

¡La paz amados hijo míos, la paz!
Hijos míos, yo vuestra Madre, vengo del cielo para pediros la apertura de vuestros corazones al amor de mi Hijo Divino, que tanto os ama y os quiere bien.
Sed de Jesús renunciando a todo mal y pecado. Confesaos frecuentemente, arrepintiéndoos de vuestros pecados y por haberle sido infieles y desobedientes. El pecado destruye la pureza y la santidad de vuestras almas.
Sed fuertes en las pruebas y tentaciones. Rezad mi Rosario con amor y con fe y conseguirán vencer a satanás y sus ataques.
No os aflijáis y no perdáis la esperanza. Dios puede salvaros de los males actuales y mudar las situaciones más difíciles porque las que están pasando el mundo y la Santa Iglesia, mas para eso, sed humildes y obedientes ante Él, arrepintiéndoos de vuestros errores, haciendo reparaciones a su Divino Corazón, presentándose ante Él con un corazón contrito y sincero, teniendo el propósito de dejar todas las cosas erradas detrás y comenzar una vida nueva en su amor.
Acordaos hijo míos: el amor de mi Hijo Divino es Santo y Puro y es viviendo la santidad y la pureza que vosotros seréis agradables a Él y a su Divino Corazón.
Yo os amo y os bendigo, para que podáis llenaros de paz y del amor de Dios en vuestras vidas, a fin de que vuestras almas y vuestros corazones sean curados y liberados de toda mala voluntad, que muchas veces todavía existe en vosotros, cuando no me escucháis y no me obedecéis.
Rezad, rezad, rezad mucho y aprenderéis a ser de Dios. Retornad a vuestras casas con la paz de Dios. ¡Os bendigo a todos: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!