La primera aparición de la Virgen María, a Maria do Carmo, tuvo lugar el día 2 de mayo de 1994. A Edson Glauber, su hijo, el día 31 de mayo de 1994, mientras él y su madre, rezaban el rosario en casa. Desde entonces la Virgen, San José y Jesús continúan transmitiendo mensajes y oraciones para difundir la devoción en todo el mundo a sus tres Sagrados Corazones.

Los mensajes originales están expuestos en portugués en:

As aparições da Virgem Maria no Amazonas

domingo, 3 de noviembre de 2019

Peregrinación en noviembre


Peregrinación noviembre


Procesión hasta la 
fuente bendecida por la Virgen María 

8 y 9 de noviembre

¡Trae a tu familia, y no te quedes fuera de esta grande fiesta de fe y de amor, en honor a la Madre de Jesús, Reina del Rosario y de la Paz!


http://itapiranga0205.blogspot.com/2019/10/peregrinacao-08-e-09-de-novembro-de-2019.html

Mensaje de María, 2 de noviembre


2 de noviembre de 2019 – Manaos, Amazonas, Brasil.
Mensaje de María, Reina del Rosario y de la Paz

¡La paz amados hijos míos, la paz!
Hijos míos, yo vuestra Madre, os amo y vengo del cielo para pediros que recéis cada vez más haciendo de la oración vuestro encuentro de amor con Dios, vuestro Padre.
No os alejéis del camino de la conversión que os indico. Rezad para ser de Dios, para que vuestros corazones se abran al amor con Dios, y así, con este amor, podáis llevar la luz de Dios a vuestros hermanos.
Hijos míos, yo os coloco dentro de mi Corazón maternal. Yo soy vuestra Madre del cielo, que lucha incansablemente por vuestra felicidad y salvación eterna.
Volved, volved todos a Dios. Así el mundo será transformado por el amor divino y vuestras vidas brillarán en gracia y santidad.
Sed santos, hijos míos, como Dios es Santo. Luchad por el cielo. No tengáis miedo de las persecuciones y las pruebas. Dios nunca os abandonará, mas está a vuestro lado para ayudaros y bendeciros cada vez más.
El amor de Dios es inmenso y poderoso, hijos míos, y nadie puede vencer este amor, que cambia todas las cosas. Amad, amad, amad y venceréis todo mal.
Permaneced en el camino de la verdad y no os dejéis vencer por las mentiras del demonio. Yo os bendigo y os doy mis gracias maternales, para que aprendáis a ser de Dios entregando todo de vosotros a él, para que os transforme en su imagen perfecta.
Volved a vuestras casas con la paz de Dios. A todos os bendigo: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!


martes, 29 de octubre de 2019

Mensaje de María, 27 de octubre


27 de octubre de 2019 – Manaos, Amazonas, Brasil.

Mensaje de María, Reina del Rosario y de la Paz

Antes de la aparición, escuché una voz que resonó fuertemente, como un estruendo, diciendo tres veces:
¡BASTA!... ¡BASTA!... ¡BASTA!...

Hizo un silencio y, luego enseguida, vino la Sagrada Familia: Nuestra Señora y San José que tenían al Niño Jesús que estaba entre ellos dos sobre una nube. Él aparentaba tener la edad de tres hacia cuatro años de edad.
Nuestra Señora dijo:
¡La paz amados hijos míos, la paz!
Hijos míos, yo vuestra Madre, os pido: dejad de pecar, sed obedientes a Dios, mudad de vida y renunciad al mundo para merecer el cielo.
El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo están muy ofendidos con la desobediencia de los hombres y de las mujeres que no escuchan el llamado que yo os hago en vuestro nombre.
El Señor está indignado y ultrajado por la falta de fe de muchos cardenales, obispos y sacerdotes que ya no saben ser más una luz para las almas porque están corrompidos por los errores y los pecados que el mundo les ofrece.
Mi Corazón se encuentra ofendido, a causa de la indiferencia y dureza de los corazones para con el amor de mi Hijo Jesús. No os alejéis del amor de mi Hijo. Su amor libera y salva vuestras almas de las tinieblas y de todo mal.
Pedid la misericordia divina para el mundo pecador, caso contrario él será castigado severamente y muchos lugares desaparecerán de una vez por todas de la faz de la tierra.
Hace mucho tiempo que os llamo a Dios, mas muchos de vosotros no quisieron aceptar la gracia que Dios os ofrece por medio de mi presencia maternal. Es mi intercesión, ante el trono de Dios, que todavía está impidiendo que grandes calamidades se abatan sobre el mundo de forma dolorosa y terrible.
Luchad por el reino de los cielos. Luchad para ser de Dios. No os alejéis del Señor. Pedid la intercesión de mi Esposo José. Él os ayudará a ser del Señor y a hacer la voluntad divina. San José, mi Esposo Castísimo, está obteniendo hoy para vosotros grandes gracias y bendiciones.
Consagraos diariamente a nuestros tres Sagrados Corazones, vosotros y vuestras familias, y estaréis protegidos contra todo mal.
Hijos, no reneguéis de mis palabras de Madre. Escuchadme. Sed de Dios y la conversión y la salvación llegarán y entrarán en vuestras vidas y en vuestras familias. Yo os amo y os bendigo. Volved a vuestras casas con la paz de Dios. A todos os bendigo: en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!

El mensaje que San José me transmitió fue personal, para mí, y después él habló conmigo sobre el secreto relacionado con la Santa Iglesia. Él, como protector de la Santa Iglesia, vino por orden de Dios para interceder para que un gran mal sea evitado, que podrá llevar a muchas almas a la perdición eterna. ¡Recemos, recemos, recemos!




domingo, 27 de octubre de 2019

Mensaje de María, 26 de octubre


26 de octubre de 2019 –Manaos, Amazonas, Brasil.
Mensaje de María, Reina del Rosario y de la Paz

¡La paz amados hijos míos, la paz!
Hijos míos, yo vuestra Madre, os llamo a Dios, mas muchos de vosotros permanecéis sordos a mi voz maternal.
Yo os estoy llamando a Dios. Yo os estoy llamando a Aquél que es la Salvación de vuestras almas.
No cerréis vuestros corazones al llamado del Señor. Él os ama y desea vuestra salvación eterna. Él no desea vuestra infidelidad, más que comprendáis su amor Divino por cada uno de vosotros y tengáis plenamente su paz.
Doblad vuestras rodillas al suelo en oración. Los hombres están ciego y sordos a la voz de Dios y desean hacer antes la propia voluntad humana antes que la voluntad divina.
Hijos míos, errores por encima de errores serán aceptado y proclamados como venidos de la voluntad de Dios, mas por detrás de eso está Satanás con sus tinieblas y mentiras, que desea tener vuestras almas y llevaros al fuego del infierno.
Luchad, hijos míos, contra todo mal, mentira y pecado. Decid a todos que Dios ya está muy ofendido y no desea veros viviendo en el pecado, distantes de su Divino Corazón y de su amor, que es eterno.
No os alejéis del camino santo de Dios. No aceptéis las mentiras de Satanás, mas proclamad las verdades de Dios, pues solamente ellas liberan del pecado y os da la vida eterna.
Tiempos de tinieblas y de dolores asolarán el mundo si los pecados no son reparados y los errores combatidos.
Si los hombres continúan sordos un gran castigo se abatirá sobre ellos. Rezad, rezad, rezad, mucho y Dios tendrá misericordia de vosotros.
Acordaos, hijos míos, no tengáis miedo. No os calléis, mas venced el mal proclamando la verdad. La verdad es mi Hijo Jesús y Él está con vosotros y vosotros estáis unidos a Él, por el amor y por la fidelidad a su amor y a sus palabras, que salvan y que os dan la luz, la luz que vence las tinieblas.
Volved a vuestras casas con la paz de Dios. A todos os bendigo: em nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


domingo, 20 de octubre de 2019

Mensaje de María,19 de Octubre


19 de octubre de 2019 –Manaos, Amazonas, Brasil.
Mensaje de María, Reina del Rosario y de la Paz

La Madre Santísima vino una vez más del cielo, para comunicarnos su mensaje maternal.
Hoy ella rezó por la conversión de los incrédulos y por aquellos que todavía no abrieron sus corazones al llamado de Dios. Ella nos dio el siguiente mensaje:

¡La paz amados hijos míos, la paz!

Hijos míos, yo vuestra Madre, vengo del cielo para pediros que no os alejéis jamás de la verdadera fe y no abandonéis la Iglesia de mi Hijo Jesús.
No os dejéis abatir ni vencer por lo que llegará y que será aceptado como bueno, mas que no viene de mi Hijo Jesús, no viene de la voluntad del Padre Eterno.
Hijos míos, los tiempos son malos. Muchos de vuestros hermanos perderán la luz de sus ojos y de sus almas y caminarán, en este mundo, como ciegos guiando a otros ciegos.
Rezad el Rosario para vencer toda mentira y las seducciones de Satanás que están dentro de la casa de Dios, para engañar hasta a los más fervorosos y fieles. Muchos caerán y no se levantarán jamás, porque no rezaron y no rezan como yo os pedí.
No os alejéis de mi Corazón maternal.
Consagraos diariamente a los tres Sagrados Corazones y recibiréis la gracia de permanecer fieles a Dios hasta el fin. Yo estoy aquí para guiaros: para conduciros por el buen camino que lleva hasta el cielo. Yo os amo, hijos míos, yo os amo inmensamente. Volved a vuestras casas con la paz de Dios. Os bendigo a todos: en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!


miércoles, 16 de octubre de 2019

Mensaje de María, 13 de octubre


13 de octubre de 2019 – Itapiranga, Amazonas, Brasil.
Mensaje de María, Reina del Rosario y de la Paz

La Madre Santísima vino hoy acompañada de San José con el Niño Jesús en sus brazos. Ellos estaban al lado izquierdo del lado de Nuestra Señora. A su lado derecho hermana Dulce, gloriosa, declarada Santa (el día 13 de octubre de 2019). La Santa Madre nos dio el siguiente mensaje:

¡La paz amados hijos míos, la paz!
Hijos míos, yo vuestra Madre, vengo del cielo porque os amo inmensamente y deseo teneros un día conmigo en el cielo, al lado de mi Hijo Jesús.
No os desaniméis. La oración, los sacrificios, las penitencias y la perseverancia de cada uno de vosotros está atrayendo una lluvia de gracias extraordinarias sobre Itapiranga, sobre el Amazonas y el mundo entero. Rezad mucho para ser de mi Hijo Jesús. Él os ama y desea vuestra salvación eterna. Hoy, mi Hijo Divino viene con San José para bendecir a toda la humanidad y a todos vosotros.
Hijos míos, no se alejen del camino que os indico. Este camino es santo y os conduce al cielo. Yo os acojo en mi Inmaculado Corazón.

¿La Señora acepto nuestra penitencia de hoy?

Si, hijo mío. Todo lo que vosotros ofrecieron hoy al Corazón de mi Hijo y a mi Corazón fue aceptado y se transformará en grandes gracias y bendiciones para Itapiranga, para vuestras familias y toda la humanidad.
Haced de todo para obtener vuestro lugar en el cielo.
No os engañéis con el mundo. El mundo es pasajero, ¡el cielo es para siempre!
Yo os bendigo, uno a uno, os doy una bendición especial. Volved a vuestras casas con la paz de Dios. A todos os bendigo: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!

Por la mañana, sobre las 10.30, hicimos la penitencia de caminar de rodillas desde la entrada del Santuario hasta la imagen de Jesús crucificado, ofreciéndola como reparación por los pecados del mundo y por la obra de Nuestra Señora.
Cuando nosotros estábamos caminando de rodillas, pedimos perdón y ofrecimos la reparación por todos los pecados cometidos por los satanistas, por las personas que practican ocultismos, rituales macabros, los profanadores de los santuarios e Iglesias, que pecan contra Jesús, en la Santísima Eucaristía, en rituales satánicos con terribles ultrajes, por todo el mal que hicieron contra la Obra de Nuestra Señora. De repente, el pavimento se puso caliente terriblemente como si fuese una brasa viva, todas las personas sintieron eso en sus carnes. Pensaba que no lo iba a conseguir, porque si se procuraba poner las manos en el pavimento para buscar alivio, ellas se quemaban de la misma forma sin ningún alivio. Cuando estaba ofreciendo esta reparación y pensando en el mal que hicieron los brujos, los hechiceros y practicantes de la macumba contra la obra de Nuestra Señora, para que el mal fuera destruido, para que se arrepintiesen y convirtiesen, no soportaba más el dolor y me levanté durante un momento, pero las plantas de los pies quemaban también. Yo pensé: no puedo desistir, el infierno es para siempre y aquí todavía no es para siempre, es sólo por un momento. Me arrodillé de nuevo y continué siguiendo a os demás, pero parecía que el camino hasta la imagen de Jesús crucificado había quedado muy distante, sin fin, pero hicimos la reparación hasta el final.
Nuestra Santa Madre me mando decir a las personas presentes, que el sufrimiento que pasamos y que el dolor que sentimos no era a nada que se asemejase, a una gota del menor sufrimiento que sufren las almas del purgatorio- Si aquel dolor terrible no era todavía el menor sufrimiento del purgatorio, no podemos imaginar como es el dolor y el sufrimiento en el infierno, que será para toda la eternidad.


martes, 15 de octubre de 2019

Mensaje de María,12 de octubre 2019


12 de octubre de 2019 – Itapiranga, Amazonas, Brasil.
Mensaje de María, Reina del Rosario y de la Paz

¡La paz amados hijos míos, la paz!
Hijos míos, yo vuestra Madre, vengo del cielo con mi Inmaculado Corazón lleno de amor, de bendiciones y de gracias. Estoy aquí porque os amo y deseo vuestra salvación eterna.
¿Vosotros estáis aquí por amor a mi Hijos Jesús? Amad, hijos míos, rezad más y dedicaos al reino de los cielos.
No es con el barullo, con las falsas alegrías que los niños serán mejores, mas enseñándoles a rezar y a ser de Dios, así, ellos no solo cambiarán, mas cambiarán también el mundo a su alrededor, porque estarán llenos del amor y de la luz de Dios.
Yo soy la Patrona de vuestra nación. ¡Yo soy la Reina de Brasil!
Pedid al Señor, por medio de mi Rosario, la paz y la conversión del pueblo brasileño. Yo os amo y os digo que deseo protegeros de muchas calamidades y tristezas que pueden abatirse en breve sobre Brasil y sobre el mundo entero.
Rezad, hijos míos, rezad mucho más. La oración es sagrada y poderosa, desde el inicio hasta el fin, pues cuando rezáis, Dios y yo, vuestra Madre, nos hacemos presentes. Cada oración hecha con amor y fe es agradable a los ojos santos de Dios y a mis ojos de Madre. Recibid mi bendición maternal y mi amor. Volved a vuestras casas con la paz de Dios. Os bendigo a todos: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!

Hoy, la Madre Santísima, conversó conmigo sobre los secretos de Brasil y del Amazonas. Oramos juntos pidiendo la misericordia divina para los pobres pecadores. Acontecimientos tristes podrán ocurrir, muy pronto si el pueblo no se convierte y no hace penitencia de sus pecados. Si las personas no cambian ahora, arrepintiéndose de sus errores y volviendo a Dios, deberán soportar una pesada cruz después.