La primera aparición de la Virgen María, a Maria do Carmo, tuvo lugar el día 2 de mayo de 1994. A Edson Glauber, su hijo, el día 31 de mayo de 1994, mientras él y su madre, rezaban el rosario en casa. Desde entonces la Virgen, San José y Jesús continúan transmitiendo mensajes y oraciones para difundir la devoción en todo el mundo a sus tres Sagrados Corazones.

Los mensajes originales están expuestos en portugués en:

As aparições da Virgem Maria no Amazonas

domingo, 29 de noviembre de 2020

Mensaje de la Reina del Rosario y de la Paz del 28 de noviembre

 


28 de noviembre de 2020 – Manaos, Amazonas, Brasil.

Mensaje de la Reina del Rosario y de la Paz

 

¡La paz amados hijos míos, la paz!

Hijos míos, yo vuestra Madre, vengo del cielo para pediros intensas oraciones por la paz que está amenazada, a causa de los hombres orgullosos y corruptos, que llenos de odio y de las tinieblas de Satanás, desean causar grandes dolores a muchos de mis hijos de manera terrible.

Acoged el don de la oración y de la gracia de Dios en vuestras vidas, para que vosotros podáis ser aquellos que, unidos a mi Inmaculado Corazón, supliquéis del Sagrado Corazón de mi Hijo Jesús, la conversión y la salvación para el mundo, ofreciéndoos al Señor por la salvación de las almas.

Rezad mucho, hijos míos, rezad, porque los tiempos más difíciles llegarán muy pronto, y felices serán todos aquellos que escucharon mis llamados y que obedecieron al llamado de Dios.

Mas, ay de los desobedientes, de los que permanecieron sordos y se volvieron hacia los engaños del mundo, perdiendo el tiempo para la conversión: habrá mucho llanto y rechinar de dientes.

Este es el llamado que hago hoy a toda la humanidad: convertíos, Dios es el único Señor del Cielo y de la Tierra y no tiene otro. No existe otra verdad ni otra enseñanza, mas solamente aquellos que mi Hijo Jesús os dejó en vuestra Santa Iglesia, que es la Iglesia Católica. Convertíos, los hombres de corazón endurecido, ciego y difícil. ¡Ésta es la hora! A todos os bendigo: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!

Durante la aparición, Nuestra Santa Madre me mostró una gran explosión, causada por los hombres malvados, usados por Satanás. ¡Recemos, recemos, recemos!... Grandes sufrimientos llegarán en breve y debemos interceder por el bien y por la paz.