La primera aparición de la Virgen María, a Maria do Carmo, tuvo lugar el día 2 de mayo de 1994. A Edson Glauber, su hijo, el día 31 de mayo de 1994, mientras él y su madre, rezaban el rosario en casa. Desde entonces la Virgen, San José y Jesús continúan transmitiendo mensajes y oraciones para difundir la devoción en todo el mundo a sus tres Sagrados Corazones.

Los mensajes originales están expuestos en portugués en:

As aparições da Virgem Maria no Amazonas

domingo, 26 de agosto de 2018

25 de Agosto de 2018


Manaus, Amazonas

Mensaje de María

¡La paz amados hijos míos, la paz!
Hijos míos, yo vuestra Madre, vengo del cielo para pediros que recéis con amor y dedicación por la conversión y salvación de las familias del mundo entero.
Una familia que no reza unida no puede permanecer por mucho tiempo en el camino santo de Dios. Rezad mucho, hijos míos, porque satanás está destruyendo muchas familias, por la falta de oración y de amor dentro de ellas.
Yo estoy para acogeros en mi Corazón Inmaculado, así como a vuestras familias, para que estéis protegidos contra todos los peligros del alma y del cuerpo. Rezad al Espíritu Santo, para que Él os ilumine siempre más y os muestre el verdadero camino a seguir, que os llevará al reino de los cielos.
Yo os amo y mi amor y bendición materna os doy. Gracias por vuestra presencia. Retornad a vuestras casas con la paz de Dios. A todos os bendigo: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!

La Santísima Madre oró en silencio sobre cada uno de nosotros y suplicaba al Señor por nosotros y por nuestras familias. Ella conversó conmigo algunas cosas personales para mi vida, sobre Itapiranga y su obra. Con su mirada maternal ella estaba dándome confianza y esperanza en el amor de Dios y en su amor maternal. Cuando ella nos bendijo y subió en dirección al cielo fue dejando un camino de luz por donde ella pasaba y aparecían por encima, al lado derecho  e izquierdo de Ella, el Corazón de Jesús, si Corazón Inmaculado y el Corazón de San José brillando en forma de luz. Comprendí que debemos hacer la Consagración a los tres Sagrados Corazones de la Sagrada Familia siempre: por nosotros, por nuestras familias y enseñando también esta consagración a todas las familias del mundo entero.