La primera aparición de la Virgen María, a Maria do Carmo, tuvo lugar el día 2 de mayo de 1994. A Edson Glauber, su hijo, el día 31 de mayo de 1994, mientras él y su madre, rezaban el rosario en casa. Desde entonces la Virgen, San José y Jesús continúan transmitiendo mensajes y oraciones para difundir la devoción en todo el mundo a sus tres Sagrados Corazones.

Los mensajes originales están expuestos en portugués en:

As aparições da Virgem Maria no Amazonas

domingo, 18 de noviembre de 2018

17 de noviembre de 2018


Amazonas

Mensaje de María

La Santísima Madre vino una vez más del cielo para comunicarnos su mensaje maternal. Hoy, Ella vino a confortar mi corazón y a darme ánimo y coraje para proseguir siempre adelante en mi misión. Para que podamos salvar almas para el reino de los cielos, debemos saber soportar todo por amor de Dios. No es fácil, mas Ella siempre nos ayudará y nunca nos dejará solos en nuestro camino espiritual. Al verla hoy, cuando Ella me miró con sus lindos ojos azules y su linda sonrisa, lleno de amor y de paz, todo se tornó más leve y más fácil de soportar. Pedí por todos, por su obra, para que el bien triunfe siempre sobre todo mal.

¡La paz amados hijos míos, la paz!
Hijos míos, yo vuestra Madre, vengo del cielo para pediros que tengáis paciencia y coraje ante las pruebas de la vida.
Hace muchos años que el Señor viene concediéndoos grandes gracias y bendiciones, por medio de mis apariciones y mensajes; ahora, Él os pide un poco de su entrega y amor en cargar vuestra cruz, sabiendo soportar las contrariedades y los sufrimientos, siéndole fieles a su llamado divino, ofreciéndoos como víctima de expiación, por la conversión de la humanidad, unidos al Corazón de mi Hijo y a sus méritos divinos.
Hijos míos, nada está perdido. Interceded por la conversión y por el bien de la humanidad, que se volvió ingrata e infiel. No os durmáis, no os dejéis vencer por el sueño del pecado. ¡Levantaos, despertad!... Estad bien despiertos para poder ver las trampas y engaños, preparados por satanás, para que él no os encuentre desprevenidos, cegándoos, a causa de vuestras flaquezas y defectos.
Pedid la luz del Espíritu Santo, para que Él siempre os conduzca e ilumine en su camino de conversión, rumbo al cielo. Rezad mucho el Rosario para tener la gracia de Dios, para vencer todo mal y pecado.
Que vuestras vidas sean solamente del Señor y a Él pertenezcan para siempre. ¡No temáis! Yo estoy aquí para ayudaros, para bendeciros y para guiaros siempre hasta el Corazón de mi Hijo Jesús. Yo estaré con vosotros, a vuestro lado, hasta cuando Dios me permita. Retornad a vuestras casas con la paz de Dios. Os bendigo a todos: en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!